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Transgénicos: campaña de solidaridad con Josep Pàmies (Mayo 2007).

POR UNA TIERRA LIBRE DE TRANSGÉNICOS

El 13 de septiembre de 2003, la "Assemblea Pagesa de Catalunya" y "Ecologistas en Acción de Aragón", llevaron a cabo una acción de protesta conjunta contra la proliferación de los sembrados de experimentación transgénica en tierras españolas. De mano de la mayoría absoluta del PP, el estado español se está convirtiendo en el principal laboratorio transgénico de Europa, mientras que el resto de los países europeos viven inmersos en intensos procesos de debates, moratorias e, incluso, referendumes.

Esa mañana, siguiendo la convocatoria internacional de "Vía campesina", unas cincuenta personas se concentraron en el campo de experimentación de Syngenta, situado en la localidad de Alcoletge (Segrià), que no cuenta con medida de alguna de seguridad. La multinacional Syngenta comercializaba por entonces el maíz BT176, prohibido en Estados Unidos desde 2001, por generar resistencia a los antibioticos en las personas.

Después de realizar una siega simbólitca y de recoger algunas muestras, los concentrados se dirigieron a la subdelegación del gobierno en Lérida para entregarlas junto con un manifiesto. No habiendo podido localizar a ningún representante de la Administración un grupo de los participantes decidió encerrarse  pacíficamente en las oficinas gobernamentales hasta la llegada de alguna autoridad competente. Después de hacer entrega del manifiesto al secretario de la institución y habiéndose identificado los concentrados convenientemente, las trece personas que habían ocupado el edificio público lo abandonaron. .

Trascurrido más de un año de este incidente, Josep Pàmies, un histórico sindicalista campesino de Balaguer (La Noguera) y activista por las libertades y la dignidad campesina, recibía la notificación de una denuncia interpuesta por Álvaro Giménez i Sacanell, guardia civil de servicio en la puerta de la subdelegación del gobierno leridano aquel día. Esa denuncia le llevará a juicio el día  11 de junio bajo la acusación de atentado contra la autoridad y lesiones, solicitando el fiscal una pena de 4 años de prisión y una indemnización de 50.000 euros.

La versión tergiversada del guardia manifesta que recibió “empujones, agarrones y golpes en el labio superior y brazos de los representantes de la mentada "Assamblea Pagesa”. Por eso, y según manifesta el denunciante, aquel día se le produjo una lesión que le impedirá definitivamente utilizar un arma de fuego y, en consecuencia, reincorporarse a la carrera militar y al cuerpo. La realidad es, en cambio, mucho más sencilla: aprovechándose de su distracción una parte de los allí congregados entró en el edificio, en un acto voluntario de desobediencia civil.

Desde la Campaña en Solidaridad con Josep Pàmies, denunciamos la falta de fundamento de las acusaciones y lo que creemos que es un intento más de criminalizar y reprimir la lucha contra la imposición transgénica. El hecho que se haya denunciado sólo a uno de los implicados y  que este sea uno de los miembros más visibles de la lucha de base, confirma la voluntad de los aparatos estatales para escarmentar toda disidencia organizada. Una vez más se quiere descabezar el movimienot, tal y com o se pretendía hace pocos meses con el juicio a Albert Ferré, portavoz de la Plataforma Transgénicos Fuera. 

Además, pensamos que el guardia que presentó la denuncia lo hizo para justificar su incompetencia militar, aquel día en el que unos pocos campesinos y ecologistas, armados con tan sólo un poco de picardía, ocuparon la subdelegación del Gobierno en Lérida. No queremos ni pensar en la imagen de Josep Pàmies encarcelado. Ni tampoco en la de Giménez Sacanell, retirado con doble paga sin incompatibilidad de cargo, por haber caido en un heroico acto de servicio a la patria. ¡No lo permitiremos!

Por último, reiteramos los peligros de los cultivos transgénicos sobre la salud, el medio y la agricultura tradicional. Y, como ejemplo, denunciamos el último caso de contaminación transgénica de la variedad autóctona del maíz ’del queixal’ que se reproducía en el Centro de Conservación  Esporus de Manresa, con el cual queremos, también, solidarizarnos.

De acuerdo con esto, firmamos el presente manifiesto, en el que pedimos adhesiones: www.assembleapagesa.cat

ABSOLUCIÓN PARA JOSEP PÀMIES
¡CATALUÑA LIBRE DE TRANSGÉNICOS!

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